No quiero volver a la rutina de extrañarte

Una se va de viaje a su congreso y regresa con miles de trabajos, profesores que no quieren que recuperes tus exámenes… llega fin de semestre y el resultado es cero, pues está más que claro que este semestre perderé mi gratuidad, jalaré cursos y puede ser que pase el peor cumpleaños del mundo por esa situación (2 de setiembre, preparen sus regalos)


Los días pasan y todo iba bien hasta que un día tengo que ir a la casa de una señora, fui sin avisar y al llegar me encuentro con la persona que menos quería ver (José, mi ex y “amor de mi vida”)

Me jure a mi misma no acercarme por su casa, evitar a sus conocidos y de la nada se aparece, no quería que me toque, ni que me dirija la palabra, pero una mujer enamorada hasta los huesos es más vulnerable que un huevo cayendo de una mesa. Paso lo que tenía que pasar, fuimos uno otra vez, pero yo nunca podré olvidar todo lo que supe y de cómo me trataba.

Cansada de oír promesas rompí en llanto, haciendo ver que intentar otra vez es una pérdida de tiempo y que saldré más lastimada de lo que ya estoy.

Yo sé lo que hace, me lo imagino, vive solo, maldita sea yo y mis pensamientos casi asertivos… quiero llorar.

Todo iba bien hasta que tuvo que aparecer otra vez y me cagó los planes de sonreír otra vez.

Me dijo que para el día de mi cumpleaños estará conmigo… solo sé que ese día no quiero llorar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El mejor relato de la clase

Graduación